Researching…

Archivo para abril, 2013

Hoy tu tiempo es real

Hoy tu tiempo es real, nadie lo inventa
Y aunque otros olviden tus festejos
las noches sin amos quedaron lejos
y lejos el pesar que desalienta.

Tu edad de otras edades se alimenta
No importa lo que digan los espejos
tus ojos todavía no están viejos
y miran, sin mirar, más de la cuenta.

Tu esperanza ya sabe su tamaño
y por eso no habrá quien la destruya
ya no te sentirás solo ni extraño.

Vida tuya tendrás y muerte tuya
Ha pasado otro año, y otro año
les has ganado a tus sombras, aleluya…

 

Benedetti

Anuncios

Ningún esfuerzo es en vano

Todas las cosas son posibles en la Eternidad

Tu aliento llevado por el viento se albergará seguramente en algún pecho. No preguntes de quién será el pecho. Cuida sólo de que el aliento mismo sea puro.


Tu palabra buscará algún oído, y con toda seguridad lo encontrará. No preguntes de quién será el oído. Cuida sólo de que la palabra misma sea un verdadero mensajero de la Libertad.


Tu pensamiento silencioso seguro que impulsará a hablar a una lengua cualquiera. No preguntes de quién será la lengua. Cuida sólo de que el pensamiento mismo esté inflamado de amorosa Comprensión.


No creas que un esfuerzo cualquiera es vano. Algunas semillas permanecen enterradas durante muchos años, pero brotan a la vida con rapidez, cuando el aliento de la primera estación propicia les toca.


La Semilla de la Verdad está en todos los hombres y en todas las cosas. Tu trabajo no consiste en sembrar la Verdad, sino en preparar la estación propicia para que Ella pueda manifestarse.


Todas las cosas son posibles en la Eternidad. Por consiguiente, no te preocupes por la liberación de nadie, sino predica el mensaje de la liberación a todos con la misma fe y celo —tanto al que no anhela como al que anhela—, pues aquél que no anhela seguramente llegará a anhelar, y los que ahora carecen de alas, un día las desplegarán al Sol, y con sus alas surcarán las más lejanas e inaccesibles regiones del cielo…

 

Mirdad


El Gran Silencio

EL SILENCIO SE ENTIENDE NORMALMENTE COMO ALGO NEGATIVO, algo vacío, una ausencia de sonido, de ruidos. Este malentendido subsiste porque muy poca gente ha experimentado alguna vez el silencio.

Lo que han experimentado como silencio es la ausencia de ruido.
Pero el silencio es un fenómeno totalmente distinto. Es completamente positivo. Es existencial, no está vacío. Es el fluir de una música que nunca antes has oído, con una fragancia que no te es familiar, con una luz que solamente puede ser vista con los ojos interiores.

No es algo ficticio; es una realidad, y una realidad presente en cada uno, solo que nunca miramos hacia dentro.
Tu mundo interior tiene su propio sabor, su propia fragancia, su propia luz. Y es completamente silencioso, inmensamente silencioso, eternamente silencioso.

Nunca ha habido ningún ruido y nunca lo habrá. Ninguna palabra
puede llegar hasta allí, pero tú sí puedes llegar.

El propio centro de tu ser es el centro de un ciclón. Lo que ocurra a
su alrededor no le afecta. Es el silencio eterno: los días vienen y van, los años vienen y van, las épocas llegan y pasan. Las vidas vienen y van, pero el eterno silencio de tu ser permanece siempre igual: la misma música sin sonido, la misma fragancia divina, la misma trascendencia de todo lo mortal, de todo lo momentáneo.

No es tu silencio.

Tú eres el silencio.

No es algo que poseas; tú estás poseído por él, y esa es su grandeza.
Ni siquiera estás ahí, porque incluso tu presencia sería un estorbo.

El silencio es tan profundo que no hay nadie ahí, ni siquiera tú.
Y este silencio te trae verdad, amor y millares de bendiciones más.

 

– Osho –


INVICTUS

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.

En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.

Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

 

William Ernest Henley (1875)


Amarte bien

Quiero poder amarte sin aferrarme,
apreciarte sin juzgarte,
encontrarte sin agobiarte,
invitarte sin insistencia,
dejarte sin culpabilidad,
criticarte sin censurarte,
ayudarte sin disminuirte.

Si quieres concederme lo mismo,
entonces realmente podremos reunirnos
y ayudarnos a crecer mutuamente.

 

Virginia Satir


Abril 2013

Este mes está lleno de personas, situaciones e ideas nuevas.

Ahora me concentro en el nuevo comienzo que está reservado para mí.

Avanzo con confianza con la certeza de que merezco

que lleguen cosas buenas a mi vida.

Louise L. Hay